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Las integrantes del equipo de voley playa de la UMA competirán este año en equipos distintos tras ganar el año pasado la medalla de bronce en los Campeonatos de Europa
En toda España es bien conocida la hospitalidad de la población malagueña con las personas que vienen de fuera. Pero este carácter no se produce sólo con los turistas, sino que existe de igual forma en el mundo del deporte, algo que corrobora Evangelia Merteki, una estudiante griega que vino a la UMA con una beca Erasmus para finalizar sus estudios de Contabilidad y, no sólo decidió quedarse, sino que además se alzó con el bronce en el Campeonato universitario europeo de voley playa 2009, celebrado en Polonia. En 2007 llegó a España y sin apenas hablar español no dudó en apuntarse a las pruebas de selección para el equipo de la Universidad de Málaga de voleybol, porque según reconoce, necesitaba practicar su deporte y ayudar al equipo de su país en un último partido donde se jugaban el ascenso. Una vez en el combinado malagueño, el resto de chicas la acogieron como una más: «Me ayudaron mucho y desde el primer día se hicieron mis amigas», recuerda. Una de ellas era Ana María Vidal, una estudiante gallega con la que comenzó a practicar su deporte favorito sobre un suelo diferente: la arena de la playa. «Evangelia y yo teníamos el mejor ranking para participar con la UMA en voley playa, donde yo tenía algo más de experiencia que ella. Tan rápida fue su adaptación que casi no se notaba que era de fuera. Pero el entendimiento absoluto lo teníamos a la hora de competir, donde desde el primer momento nos compaginamos de maravilla», explica Vidal. Tan bueno se hizo su juego que ganaron el Campeonato de España Universitario (CEU) dos años consecutivos, título que en la actualidad mantienen, lo que les valió su participación en la competición continental, donde no todo fue un camino de rosas: «Fue un torneo durísimo en todas las fases. En cuartos de final ganamos al equipo alemán, que estaba bastante más entrenado que nosotras. Sin embargo, no conseguimos alcanzar la final y logramos un tercer puesto, que no está nada mal dado el gran nivel de calidad que existía», asegura Merteki.
Jugarán separadas
Sin embargo, estas dos estudiantes que, sin ser de Málaga, defendían con orgullo a la UMA, no podrán participar este año codo con codo en los campeonatos universitarios, ya que Ana participará con la Universidad de La Coruña. Este contratiempo obligará a Evangelia a buscar una nueva pareja con la que competir, lo que puede provocar un cruce contra su antigua compañera, una opción que prefieren no imaginar: «No me gustaría enfrentarme a ella en los CEU, sería algo muy extraño verla del otro lado de la red», confiesa Vidal. |