|
La escuela dedica gran parte de sus esfuerzos en adecuar sus titulaciones al EEES, unos cambios que entrarán en vigor en el curso 2010-11 y que no afectarán en gran medida a su estructura académica habitual
La E.T.S.I. de Telecomunicación ha comenzado el curso académico actual con un objetivo primordial: adecuar las titulaciones al Espacio Europeo de la Educación Superior que entrará en vigor plenamente en el curso 2010/11. Así lo reconoce Antonio Puerta, director de la escuela, que afirma que el aumento de matriculaciones, sobretodo en la titulación superior, «hace mirar al futuro con optimismo y afán de adaptarnos de la manera más beneficiosa posible al Plan Bolonia». En la actualidad, la Escuela de Telecomunicación ofrece las titulaciones de Ingeniería Técnica de Sistemas de Telecomunicación, Ingeniería Técnica de Sistemas Electrónicos y la Ingeniería Técnica de Sonido e Imagen, las tres de tres años. Además, cuenta con una titulación superior de cinco años de duración llamada Ingeniería de Telecomunicación. Con la implantación del EEES, se transforma la oferta educativa, no así los métodos de trabajo. Las tres titulaciones técnicas actuales mantendrán su nombre y pasarán a ser grados, de cuatro años de duración, los mismos que tendrá la nueva titulación que, bajo el nombre de Ingeniería Telemática, se unirá a estas. Todas ellas contarán con atribuciones profesionales limitadas a su rama y podrán completarse con un máster. Pero éstos no serán los únicos grados, ya que además se creará el de Ingeniería de Tecnologías de Telecomunicación, cuyos contenidos estarán más directamente entroncados con el título de postgrado, que se llamará Ingeniería de Telecomunicación. La realización del grado más el máster otorgará a su poseedor las atribuciones profesionales de todos los grados, lo que se corresponde con el actual título superior.
Ligeros cambios
«La implantación del Plan Bolonia en nuestra escuela supondrá sólo ligeros cambios ya que, aunque no se reconozca, la ingeniería tiene desde hace décadas una estructura académica como la que prpopone el nuevo plan de estudios», destaca Puerta. En su opinión, las cuestiones que se proponen como el trabajo en grupo y la enseñanza experimental y en laboratorios no es nada nuevo, así que no aportan beneficios, sino todo lo contrario, «lo que nos obliga a trabajar para que nuestra ingeniería pierda lo menos posible». Los nuevos planes de estudio se encuentran en pleno proceso de elaboración y deberán estar listos para su aprobación por parte de la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación) a principios diciembre, un plazo de actuación muy corto en comparación con el largo proceso que Bolonia lleva a sus espaldas, según afirma el Director de la E.T.S. de Telecomunicación. Esta celeridad también afecta a la configuración de los cursos de postgrados, cuya elaboración está menos clara. «Lo único que tenemos claro es que si queremos equipararnos al resto de Europa, el máster que sustituya a la actual titulación superior debe ser de al menos 90 créditos, con una duración aproximada de año y medio», afirma Puerta.
«En contacto»
«Desde la dirección de la escuela nos comunican los cambios que se van produciendo en la adecuación de los títulos, estamos siempre en contacto». Así de clara habla Carlos Canet, Presidente de la Asociación Juvenil para la Inserción Laboral de la ETSI de Telecomunicación, que opina que la carrera superior se puede ver perjudicada por los cambios, aunque «la disminución a un año menos puede beneficiar a los compañeros que tengan más dificultades para aprobar». Canet coincide con Puerta en que los métodos de trabajo no pillará a los estudiantes por sorpresa, pues «desde siempre tenemos trabajos de investigación que realizamos de manera autónoma y clases prácticas de todas las asignaturas, pero esto no quita que vaya a seguir siendo una carrera difícil». Pero esta fama de estudios duros que precede a las telecomunicaciones no ha sido un problema para los 1800 estudiantes recien llegados este año, que han subido el volumen de matriculaciones en la titulación superior un 25% con respecto al año pasado, «un crecimiento que nos hace seguir mirando al futuro con optimismo», concluye Puerta.
Inversión segura
Los estudiantes de Ingeniería de Telecomunicación suelen coincidir en la dificultad que entraña superar la carrera, ya que la media de graduaciones se sitúa en unos seis o siete años desde el comienzo de los estudios. Pero todo este tiempo de esfuerzo y trabajo dedicado es una inversión segura, ya que según el director de la Escuela Técnica Superior de Telecomunicación, Antonio Puerta, el índice de inserción laboral es practicamente total en todas las titulaciones, con un nivel de formación que no tiene nada que envidiar a otras grandes universidades: «Los titulados en Málaga cuentan con un gran reconocimiento en toda España, así que intentaremos mantener este nivel sin que los cambios del Plan Bolonia le afecten negativamente. Para esto resulta fundamental la implicación de los estudiantes». En su opinión, también es muy importante que ellos participen en las distintas organizaciones que se mueven por la escuela.
«Los cambios nos dan oportunidades para mejorar»
Andrés Ortíz es profesor de la E.T.S.I de Telecomunicación y pertenece al Departamento de Ingeniería de Comunicación. En su opinión, hay que mirar al Plan Bolonia por el lado positivo y no como algo que acatar, ya que «todos los cambios hay que verlos como oportunidades para mejorar, y más cuando se trata de una reestructuración de todas las titulaciones y materias». La gran apuesta del Espacio Europeo de la Educación Superior será el aumento del trabajo práctico en detrimento del teórico, lo que «servirá al alumno para adquirir más conocimientos prácticos que le sean de más utilidad a la hora de dar el salto al mundo laboral», explica Ortíz, que no tiene muy claro cómo influirán los próximos cambios a su Escuela. Este nuevo sistema educativo supondrá una variación en la manera de evaluar los conocimientos de los alumnos, ya que primará el resultado de los trabajos prácticos, «algo que resultará ambiguo a la hora de poner la nota, porque no se puede saber cuánto tiempo se ha invertido en un proyecto», afirma este profesor, que asume que el curso 2010/11 obligará a alumnos y profesores esforzarse más durante un tiempo para familiarizarse con Bolonia: «Los docentes tendremos que adaptar las materias existentes en la actualidad, componer el temario de las nuevas asignaturas y cambiar el ‘chip’ a la hora de corregir».
«Bolonia abre las puertas de Europa a nuestra titulación»
Alberto Cuevas es alumno de tercer curso de Ingeniería de Telecomunicación en la especialidad de Sistemas Electrónicos. Al hablar del Plan Bolonia lo hace con cierta incertidumbre ya que no conoce la cuestión a ciencia cierta: «Sólo sé lo que me comentan los compañeros. Se han dado algunas charlas informativas, pero no he podido asistir por coincidencia con las clases», explica. En su opinión, los cambios que propone el Espacio Europeo de la Educación Superior, supondrán ventajas en algunos casos e inconvenientes en otros: «Lo bueno de Bolonia es que las titulaciones se convalidan con el resto de países de Europa, lo que nos abre muchas puertas. Por otra parte, veo lógico que su entrada sea de manera escalonada, aunque no estoy de acuerdo en que se encarezca la enseñanza». En cuanto al aumento en un año de su titulación, que pasará a ser grado, Cuevas cree que no supondrá grandes cambios ya que tras el tercer año de su carrera se realiza el proyecto fin de carrera, «así que no va a variar mucho la duración de los estudios». Sin embargo, cree que la obligación de asistir a clase y el aumento de trabajos prácticos será un gran problema para los universitarios que tengan que compaginar trabajo y estudios: «Está claro que de esta manera el nivel de formación será mayor, pero no se piensa en estas personas», concluye.
|
Comentarios
Y encima de las suyas propias se hacen con las que tendrían que tener Ingeniería Informática. Con lo cual, se hacen con todo el pastel… Cita