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Su vocación, la docencia; y los libros, su pasión. El conocimiento siempre tuvo un lugar protagonista en su vida. La biblioteca era su máximo tesoro, a la que dirigía las palabras más cálidas y de la que presumía ante sus invitados. En cada uno de los rincones del que fuera su particular templo reside parte de su dedicación al Derecho.
Ahora, su facultad, aquella a la que tantas horas le dedicó y con tanto entusiasmo vio crecer, le devuelve un poco de su entrega. La biblioteca de Derecho pasa a llamarse Profesor Alejandro Rodríguez Carrión, en honor al querido docente y decano del centro, fallecido en mayo del año pasado. «Siento un espíritu volar más alegre que cualquiera de nosotros». Estas eran las primeras palabras que pronunció la rectora de la UMA, Adelaida de la Calle, tras descubrir la placa conmemorativa con el nombre del catedrático de Derecho Internacional y Relaciones Internacionales. «Si en algún lugar tenía que vivir, ese sería su biblioteca. La sentía extremadamente suya», añadió de la Calle. No es necesario leer el rótulo de la placa para saber que está dedicada a Rodríguez Carrión. La imagen de sus singulares gafas sobre un libro abierto definen la actitud que siempre tuvo el querido profesor. Su viuda, Victoria, recibió emocionada un ramo de flores por parte de la dirección del centro y asistió entre lágrimas al aplauso de más de medio centenar de personas que quisieron acompañarla en el homenaje.
Catálogo
El bautizo de la biblioteca coincidió con la presentación de un catálogo de libros que preparó con esmero Rodríguez Carrión y que recopila una serie de ejemplares pertenecientes al fondo de libros antiguos de la facultad. «Nunca hubiera sido posible sin su iniciativa. Fue el que más tiempo dedicó a la elaboración del catálogo», aseguró la decana del centro, Yolanda García.

Parte de este fondo bibliográfico estará expuesto en la facultad hasta el 19 de febrero bajo el nombre de ‘Ultra Legem’. Una muestra que reúne una recopilación del fondo bibliográfico de la Sala de Antiguos y Valiosos de la biblioteca de Derecho puede visitarse en la segunda planta del centro. Incluye impresos jurídicos comprendidos entre el siglo XV y 1801, que refleja la evolución del Derecho y el progreso de la Ciencia Jurídica. |
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