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El proyecto AmIvital, en el que participa la Universidad de Málaga, persigue aumentar la autonomía de los mayores mediante dispositivos inteligentes
La Universidad de Málaga ha acogido la cuarta reunión plenaria del consorcio de empresas que conforman el proyecto AmIvital, una ambiciosa propuesta que tiene por objetivo desarrollar una nueva generación de tecnologías y herramientas TIC, basadas en la Inteligencia Ambiental, que se presentan al ciudadano desde la perspectiva de la asistencia socio-sanitaria. Este proyecto multidisciplinar trata de configurar una plataforma tecnológica cuyo fin es la provisión de servicios y soportes que aumenten la autonomía de las personas mayores y propicie un seguimiento integral de enfermos crónicos. Estas aplicaciones revolucionan el concepto convencional de asistencia e incluyen sensores textiles, sistemas de domótica avanzada, alertas personales y motorización de personas, entre otras.
Agentes sanitarios
Según destacó el gestor del proyecto AmIvital, Juan Carlos Rincón, pretenden lograr una cobertura que implique prácticamente todos los actores de la cadena sanitaria, desde profesionales sanitarios, centros de investigación médica y asociaciones de pacientes, y llegando hasta el propio hogar del paciente con la tecnología más innovadora. En el proyecto, que nació en 2005, participan algunas de las empresas tecnológicas más importantes a nivel nacional e internacional, como Siemens, Telefónica I+D o Ericsson, algunas compañías como Acerca Comunicaciones, Airzone con sede en el Parque Tecnológico de Andalucía. El profesor Francisco Sandoval, del departamento de Tecnología Electrónica de la E.T.S.I de Telecomunicación, destacó la importancia de participar en este proyecto porque «muestra la potencialidad de la UMA» en una iniciativa que aplica la tecnología al beneficio de la sociedad.
Hipertensión vigilada
En el plenario, se presentó una plataforma experimental centrada en tres enfermedades que, tras un exhaustivo estudio, han sido señaladas como las de mayor incidencia entre la población y las que más gasto suponen. Se trata del ictus, de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y de las insuficiencias cardiacas. Con estos servicios, utilizados como complemento a la actividad propiamente sanitaria-asistencial, se generan evidentes beneficios en cuanto a control, vigilancia y eficiencia continua en el cuidado de los pacientes, detectando de forma inmediata, por ejemplo, arritmias o hipertensión arterial asociadas a estas patologías. |