
El Servicio de Atención Psicológica ayuda a los estudiantes a relajarse antes de los exámenes
«Poneos cómodos, como si estuvierais sentados en el sofá de vuestra casa». No es una frase que se suela pronunciar antes de un examen, aunque sería lo recomendable. Minutos antes de enfrentarse a la prueba final que evaluaba sus conocimientos en historia y estructura de la comunicación en Andalucía, media decena de estudiantes de Periodismo se sumergieron ayer en otra dimensión.
Un viaje a un lugar apartado del estrés en el que fueron guiados por dos terapeutas del Servicio de Atención Psicológica (SAP) de la Universidad de Málaga. Con las cortinas echadas, música relajante de fondo y los ojos cerrados, los alumnos imaginaron que una luz blanca y brillante relajaba uno a uno todos los músculos de su cuerpo hasta el punto de llevarlos flotando hasta el lugar donde mejor se sienten.
Viaje imaginario
Una playa, un bosque, una cama... Cada uno pensó en un espacio diferente, pero en cada escena ilusoria había sitio para un espejo. «Miraos en él y decidle a vuestra imagen que os vais a acordar de todo lo que tenéis en la memoria», continuó Ana Ruiz, una de las terapeutas. Una técnica que a casi nadie se le habrá pasado por la cabeza, pero que resulta más efectiva que repasar los apuntes hasta el último segundo.
Pararse y respirar profundamente es otro truco que puede funcionar, hasta cuando se atragante una pregunta en mitad de la prueba. Si bien, cada cual tiene sus propias técnicas. «Siempre me pongo nerviosa, pero entonces pienso que estoy en la primera convocatoria y que aún me queda septiembre», comentaba María Martín, estudiante de cuarto de Periodismo antes de entrar al examen sin saber que la solución a su ansiedad la iba a encontrar dentro del aula.
«Me parece muy interesante porque así los alumnos pueden aprender la técnica y emplearla antes de cada examen», agregaba Rocío Monedero, profesora de la primera asignatura en la que se ha puesto en marcha este servicio gratuito del SAP. Una iniciativa que se repetirá en otros centros de la UMA a lo largo de las próximas semanas. Todo sea por ayudar a los estudiantes a cruzar, con la menor tensión posible, ese espejo imaginario que los separa del examen. |