
Gaspar Garrote, director de los Cursos de Español para Extranjeros de la UMA, asegura que el traslado a la barriada de El Palo se realizará en torno al mes de abril
Llegó a la Universidad de Málaga para retomar la actividad académica que echaba en falta desde el vicerrectorado de Investigación de la Universidad Europea de Madrid, pero ha terminado como director de los Cursos de Español para Extranjeros. Un cargo que ocupa desde el mes de noviembre y que aceptó con entusiasmo al ser un tipo de gestión relacionada con la filología hispánica, disciplina en la que se doctoró hace más de dos décadas. Sus retos: trasladar los cursos de español desde la avenida de Andalucía hasta el edificio que la UMA tiene en la barriada de El Palo y adaptar la enseñanza del español a las necesidades sociales y empresariales.
¿Para cuándo está previsto el traslado a El Palo?
En torno al mes de abril. Ahora mismo se están haciendo algunas obras en el edificio de El Palo. Hay que mover algunos tabiques, pues trabajamos con grupos de alumnos muy reducidos.
¿Cómo se ha acogido el cambio?
Hay división de opiniones y cualquier cambio es difícil de asumir. Hay que partir del problema básico de que los estudiantes viven en pisos alquilados y necesitan saber la fecha exacta del traslado para cambiarlos y, por eso, van a ser los primeros en enterarse.
¿Qué ventajas tiene la mudanza?
El Palo es una zona muy típicamente malagueña y así vamos a ofrecer ‘cursos con solera’. Ganaremos espacio y, además, la gestión va a ser más eficiente. Este edificio es alquilado y tiene una serie de costes. En lo académico, la Universidad no es sólo Teatinos, sino que tiene El Ejido y El Palo. Se puede considerar un campus dividido en sectores, así que no nos vamos a salir de él.
¿Y desventajas?
El tema del transporte parece negativo en un primer momento, pero va a ser asimilado y nos moveremos por otras rutas dentro de la ciudad. No es una zona aislada y el autobús llega allí en 10 ó 15 minutos. Además, estamos estudiando la posibilidad de modificar los horarios de inicio de las clases para que las que empiezan a las ocho de la mañana lo hagan más tarde.
¿Puede traer problemas trasladarse a mitad de curso?
Aquí nunca hay mitad de curso porque las clases intensivas comienzan cada mes y las de estudios hispánicos se dividen en dos semestres, pudiendo cursar uno o los dos. Además, no se van a interrumpir las clases para el traslado.
¿Os permitirá el traslado recibir a más estudiantes?
Al ser una enseñanza no reglada, las plazas dependen de la demanda. Recibiremos tantos alumnos como queramos, teniendo en cuenta las limitaciones económicas. El euro se ha convertido en una moneda muy fuerte y se ha notado que el cambio no resulta ya tan beneficioso para la mayoría de alumnos, que provienen de Europa, Estados Unidos y China.
¿Han descendido los matriculados?
No se ha notado tanto en el número de alumnos como en las trabas que ponen las personas que llaman para preguntar. En 2009 tuvimos a 2.200 alumnos de 35 nacionalidades diferentes.
¿Es complejo trabajar con tantas nacionalidades?
Es apasionante. Los profesores conocen otras formas de vida a través del nexo del español y eso es muy enriquecedor.
¿Qué tipo de cursos ofrecéis?
Tenemos cursos intensivos, de verano y también el curso de estudios hispánicos. Pero nuestra idea es responder a demandas específicas, ser flexibles y adaptarnos a la sociedad, a grupos y a empresas. Incluso, hemos dado clases particulares a una sola persona.
También enseñáis nociones de historia y cultura española
Una lengua nunca se utiliza en el vacío, sino dentro de un contexto. Los estudios de español tienen una dimensión cultural y económica muy importante. No hay ninguna otra lengua en el mundo con la que puedas cruzar todo un continente y ese potencial es muy atractivo para países como China. Por ello, queremos conseguir las mejores relaciones con la Cámara de Comercio de Málaga, el Ayuntamiento y otras instituciones para seguir ofreciendo a nuestros estudiantes servicios añadidos como la oferta turística.
EL PERFIL
Doctor en Filología Hispánica
Nacido en Madrid en 1962, es doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense, donde fue profesor.
De profesor a vicerrector
En la Universidad Europea de Madrid fue vicerrector de Investigación.
Vicedecano en Letras
Llegó a la UMA como profesor titular en 2003 y fue vicedecano de Ordenación Académica en Filosofía y Letras. |