 Una alumna de Bellas Artes de la UMA realiza un proyecto fin de carrera con una performance en la que se queda en ropa interior en un escaparate de cocinas del centro de Málaga para denunciar la infravaloración de la mujer en la sociedad
Impecable, con el vestido más bonito, los zapatos más altos y el pelo perfectamente recogido por un lazo. Dedicando sus años a cocinar, limpiar y planchar mientras espera a que vuelva su príncipe azul. Esta fue la situación recreada por Belén Barba, alumna de último curso de Bellas Artes, en el interior de una tienda de muebles de cocina en el barrio de la Victoria. Bajo el nombre ‘La infravaloración de la mujer’, Belén quiso denunciar las desigualdades sociales en cuestión de género en su proyecto de fin de carrera.
«He querido mostrar una mujer ejecutando las tareas domésticas como una muñeca de cuerda, un objeto que está exento de sentimientos, pensamientos, sentidos y emociones». La finalidad del proyecto fue posicionar e introducir al espectador en la piel de «esas mujeres que son rebajadas, despreciadas y minimizadas». Los incrédulos transeúntes se acercaban al escaparate para ver lo que allí sucedía. Una joven, ataviada para un evento elegante y sin embargo, partiendo en láminas jamón de york para añadirlo a la ensalada. «Estoy en un tienda y juego con la idea de mujer escaparate, soy una mujer de exposición. Además me permite interactuar con la gente de fuera», explica. Muchos se mostraron a favor, otros en contra, pero nadie quedó indiferente.
 El simbolismo jugó un papel importante en la ‘performance’. Ni el lugar ni las tareas ni la ropa fueron resultado del azar. «El vestido es como el de una princesa porque cuando éramos pequeñas nos contaban que nos íbamos a casar con un príncipe azul y todo iba a ser perfecto, pero cuando creces ves que es mentira y que a la mujer se le otorgan unas tareas que al hombre no».  Asimismo, el traje, confeccionado por la propia autora del espectáculo, estaba sujeto en su parte posterior por una cuerda. «Es rojo, aludiendo al amor y a su vez a la sangre y al dolor. La cuerda es porque es complicada de arrancar y alude también a las dificultades para romper con los cánones y las tareas concedidas a la mujer». Pero el significado de las cuerdas no termina aquí. «A las mujeres ‘les dan cuerda’ cuando quieren que actúen, es decir que limpien o cocinen y ‘no les dan’ cuando se es mejor que sean mujer florero sin voz ni voto», explica. En definitiva, una performance que pretendió ser una reivindicación social y no una denuncia política. Una actuación «sincera» con el objetivo de «abrirle los ojos a la sociedad». «Los cuentos se crearon para aquellos que no quieren ver la realidad, nos enseñan un espejismo de la situación actual», considera Belén.

Destrucción de la muñeca
Una vez simulada la vida de muchas mujeres que viven de cara a la galería, bellas para sus maridos y dedicadas al cuidado del hogar, tocaba romper con esa tradición. Belén cogió unas tijeras y sin dudarlo rasgó el vestido hasta quedarse en ropa interior ante la escéptica mirada de los peatones que por allí pasaban. «Pretendo la destrucción de esas concepciones que se crearon y que deben de ser abolidas por todos aquellos que aún siguen pensando que la mujer sólo sirve para las tareas domésticas o el cuidado de los niños», puntualiza. «Es normal que muchos ciudadanos se hayan escandalizado».
|
Comentarios
gracias Cita
Para mi, matrícula de honor. Cita